miércoles, 15 de octubre de 2025

La experiencia de escribir

 Llevaba años sin escribir en este blog, la última vez que lo hice tenía 11 años, la edad de la inocencia eterna y la edad del pensamiento positivista, ahora, a mis 21 casi 22 años, veo la vida de forma mucho más cruda y realista teniendo que enfrentarme al mundo de la adultez que antes tanto añoraba y ahora temo como si siguiera teniendo 11, con la prisa de la vida y las responsabilidades, el sentarme ante la página en blanco y empezar a escribir se habia vuelto parte de mi pasado, parte de mi niñez y adolecencia donde sólo escribía fantasías que algún día me pasarían. pero que ahora he vivido y he dejado de ver con ese ojo romántico e idealizador, mi mente hace unos años es solo cuentas, arriendo, trabajo y estudio, sacando mis hobbies y sueños a un segundo plano... Hasta que me volví a sentar a escribir.

A mis 14 años empecé una novela inspirada en los libros que leía en wattpad como cualquier adolescente entre los 2010´s, estaba escrita de una forma en la que era casi una copia y honestamente no era (ni es) mi mejor trabajo, pero era una liberación interna, me podía pasar horas escribiendo sin parar incluso en una hoja de papel, cosas cómo las películas, los libros, el café en las mañanas, la televisión, la gente en la calle, incluso ver a mis familiares hacer sus rutinas me inspiraba para escribir lo que sea, se volvió mi catarsis, aparte de que la música se volvió mi mayor inspiración, de ahí nacieron Alison, Jessica y Dan, tres personajes que en un inicio salieron de mi como representación del sueño del caos adolescente, por otro lado, era mi forma de escapar de una realidad complicada que vivia en ese entonces, escribia en el bus, en el celular, en el computador, en cuadernos y en cualquier parte que se pudiera escribir, pero a mis 16, luego de cambiar la historia varias veces y oficialmente llegar a la página 50, dejé mi escrito atrás, empecé a hacer poemas y algunos cuentos, pero luego la realidad me golpeó en la cara y tuve que parar para vivir la experiencia más aterradora de cualquier ser humano... ser adulta.

A mis 18 y 19 ni siquiera pude pensar en ese acto que me habia salvado de mis pensamientos más oscuros en el pasado, sólo podia centrarme en intentar nivelar estas nuevas responsabilidades que había adquirido sin previo aviso, me concentré en no apestar tanto en la cocina, en aprender a subsistir con mis gastos y en aprender a convivir desde un punto de vista adulto, aparte de aprender a hacer todo de manera responsable ahora que sabia que nadie era responsable de mi, sólo yo, sólo yo era y soy responsable de lo que me pase, algo que es emocionante y peligroso a la vez, nadie te recordará que comas o que duermas cómo se debe, y si te lo recuerdan, es tu responsabilidad tomarlo... por ende, fue un camino dificil nivelar todos esos aspectos en mi vida, así que la escritura ni siquiera pasaba por mi mente, solo de vez en cuándo, cuándo la nostalgia entraba por mi ventana.

A mis 20, ya habiendo dominado (más o menos) esta vida, y aprendiendo a no autodestruirme, me fui a vivir con mi novio en un acto de acompañamiento mutuo y guía, no tanto cómo un acto de "madurez", sólo disfrutamos de la vida juntos mientras intentamos salir adelante tomados de la manos, ya llevamos un año viviendo juntos (y 4 años cómo pareja), y luego de años de estancamiento, una tarde haciendo pereza juntos... se me ocurrió volver a escribir.

Recordé a estos personajes, y leí cosas del pasado, topicos muy oscuros extremandamente romantizados pero que tenían potencial si se tomaban desde esa perspectiva oscura y se dejaban en ese lugar, mis personajes eran trágicos, pero se planteaba desde una luz de ilusión, y se notaba que mis ideales no eran lo mismo antes que ahora, así que, por más que fuera arriesgado, esa tarde me levanté, abrí el computador y comencé a escribir, misma historia, mismos personajes, enfoque diferente. Una vez empecé no he podido parar, recordé por que amo escribir y por qué amo el acto de dejar ir mis pensamientos, ideales y experiencias diseccionados en 3 personajes increíbles pero terriblemente tristes que definen partes de mi personalidad y pensamientos más profundos, llevo dos meses, y he escrito más de lo que habia escrito en 2 años, llevo 80 páginas llenas de ideas que he ido organizando y ahora no es solo una idealización adolescente, es una crítica social, una vista a la manipulación y las diferencias de edad, una visión del poder femenino y el apoyo entre mujeres, una visión del amor adolescente y el encontrarte a ti mismo...

No sé qué esperar de mi en los próximos meses o incluso años, pero supongo que esto es un mensaje para los que crean que escribir es un acto solo para grandes literarios, es el mayor sanador del alma, y niverlar mi vida para poder escribir ha sido una de las cosas más sanadoras que he hecho. Supongo que llenar nuestras vidas de arte es el mejor consejo que le puedo dar a quién esté leyendo esto.

Att. Isabella, un intento de escritora

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